¡Protege Tus Cultivos con Fitosanitarios!

Los bonsáis, a pesar de su tamaño reducido, requieren cuidados similares a los árboles de gran tamaño. En la Associatio Bonsai Llevant, entendemos que estos pequeños árboles pueden verse afectados por diversas enfermedades, al igual que sus contrapartes en la Naturaleza.

La salud de un bonsái es fundamental para su desarrollo y longevidad. Por ello, es esencial identificar de manera temprana cualquier síntoma de enfermedad. Los fitosanitarios juegan un papel crucial en el mantenimiento de la salud de nuestros bonsáis, ya que ayudan a prevenir y tratar infecciones que puedan comprometer su bienestar.

La correcta aplicación de fitosanitarios en los bonsáis debe realizarse con precaución y conocimiento. En la Associacio Bonsai Llevant, ofrecemos talleres y guías específicas sobre el uso adecuado de estos productos, asegurando así que nuestros miembros cuenten con las herramientas necesarias para cuidar de sus árboles de forma responsable y efectiva.

Además, fomentamos prácticas sostenibles y el uso de alternativas ecológicas en el tratamiento de enfermedades, para proteger tanto a nuestros bonsáis como al medio ambiente. La comunidad que hemos formado en la Associacio Bonsai Llevant se apoya mutuamente en el aprendizaje sobre el cuidado fitosanitario de los bonsáis.

La salud y el vigor de un bonsái no solo dependen de su riego y poda, sino también de una gestión integral que incluya el uso consciente de fitosanitarios, así como un profundo entendimiento de las posibles enfermedades que puedan afectarle. Juntos, en la Associació Bonsai Llevant, trabajamos para mantener la belleza y salud de nuestros preciados bonsáis.

Las principales enfermedades y parásitos que afectan a los bonsáis son un tema de gran importancia para los amantes de esta arte. Una de las enfermedades más comunes es el oídio, que se manifiesta a través de la aparición de un polvo blanco en las hojas. Esta enfermedad se produce por un hongo y puede debilitar considerablemente la planta si no se trata a tiempo.

Otro problema que frecuentemente enfrentan los bonsáis es la ceniza, una enfermedad que también tiene un origen fúngico. Sus síntomas incluyen manchas grises y un aspecto marchito en las hojas, lo que puede llevar a la planta a un estado crítico si no se implementan remedios adecuados.

Es fundamental reconocer los síntomas a tiempo para poder aplicar tratamientos eficaces. Para el oídio, se recomienda el uso de fungicidas específicos o preparar una solución de bicarbonato de sodio con agua, que ayuda a combatir este hongo. En el caso de la enfermedad de la ceniza, eliminar las partes afectadas y tratar la planta con un fungicida adecuado puede ser efectivo.

En la Associacio Bonsai Levant, fomentamos la educación y el conocimiento sobre el cuidado adecuado de los bonsáis. Brindamos talleres y asesoría sobre cómo prevenir y tratar estas enfermedades, asegurando que cada amante del bonsái cuente con las herramientas necesarias para mantener sus plantas saludables.

Recuerda que la prevención es clave. Mantener una buena circulación de aire, no sobrealimentar la planta y controlar la humedad son prácticas recomendadas para proteger nuestros bonsáis de enfermedades y parásitos. ¡Cuidemos juntos de nuestras preciosas plantas!

Mal Blanco de las Raíces 

Armillaria mellea

Los síntomas sobre las raíces son fácilmente reconocibles, empiezan por un pardeamiento y posterior ennegrecimiento de la corteza.

A medida que los parásitos progresan a lo largo del aparato radicular, los primeros tejidos atacados de la corteza se disgregan, transformándose en una masa fibrosa, que va de color marrón a negro, según su especie.

Cuando la infección alcanza a las raíces próximas al cuello, puede ocurrir que progrese de modo ascendente hacia la base del tronco, apareciendo una lesión al pie del mismo y manifestándose en esta zona exudaciones de savia o goma, según la especie arbórea de que se trate.

Sobre las partes aéreas, este hongo produce síntomas que no son del todo típicos de los hongos de podredumbre, sino más bien debidos a cualquier otra alteración del sistema radicular.

 NOTA No existe un tratamiento para esta enfermedad. Los árboles afectados por armillaria mellea deben ser cortados. La mejor estrategia es la prevención. Un suelo demasiado regado o con un mal drenaje puede favorecer la aparición del hongo.

Una buena manera de prevenir la infección del árbol es rodearlo de árboles resistentes a la enfermedad; las raíces de éstos emitirán compuestos que neutralizan el avance del micelio. Ejemplos de árboles resistentes: el boj, el fresno, el mirto, el pino carrasco o el algarrobo.

Si se van a plantar árboles en terrenos contaminados se deberán extirpar y destruir todos los tocones y raíces preexistentes en el terreno, regando con SO4Fe (solución al 10%) aquellas zonas donde no puedan extraerse las raíces; después se debe labrar y desmenuzar la tierra y airearla.

Remedios. Desde la aparición de los primeros síntomas se utilizarán fungicidas; de todos modos, la lucha es difícil y, con frecuencia, no impide que el árbol muera. 

ROYAS

Enfermedades causadas por un hongo.

Síntomas Sobre las ramas. En el mes de mayo aparecen largas manchas amarillas sobre la corteza de los brotes tiernos. Surgen unos bultos que se abren dejando salir una materia anaranjada. De las Heridas mana savia la rama crece en S. El brote puede secarse, perturbando así el crecimiento del árbol. • Sobre las hojas. Aparecen numerosas manchas amarillas o pardas en las hojas, que se secan. Sobre las agujas de las coníferas. Aparecen manchas rojas sobre las agujas. En el segundo año, en abril y mayo, las vesículas blancas surgidas sobre las agujas se rompen liberando un polvo anaranjado y luego cicatrizan. En el tercer año aparecen nuevas vesículas que provocan la caída de las agujas.

Remedios. Podar y quemar las partes afectadas y limpiar los chancros. Efectuar 1 ó 2 pulverizaciones con un fungicida especial contra la roya, con un intervalo de 10 a 15 días. Atención a los tratamientos demasiado violentos o repetidos: pueden provocar quemaduras. Tratamientos preventivos: Azufre; Sulfato cuprocálcico (Caldo de Bordelés)

Tratamientos curativos: cuprocálcico (Caldo de Bordelés) Mancozeb; Ciproconazal; Metriram

 


 

MANCHAS FOLIARES

VERTICILIOSIS

Enfermedad causada por un hongo que penetra a nivel de las raíces y del cuello del árbol, aprovechando las lesiones que éste presente.

Síntomas. Las hojas se doblan en la base del árbol. El limbo amarillea. Las hojas se arrugan y retuercen. Los árboles pierden su vigor. La savia alimenta mal las partes superiores del árbol.

Remedios. Evitar el exceso de abonos nitrogenados. Eliminar las malas hierbas. Cuidar las heridas del árbol. Destruir las hojas muertas. Desinfectar la tierra y pulverizar un fungicida mineral sobre el tronco y el cuello.

Tratamientos preventivos: Sulfato Cuprocálcico (caldo brodelés)

Tratamientos curativos: Benomilo; Tiabendazol; Poliaxina-B; Quinosol

Orugas

Orugas. Las orugas son las larvas de las mariposas. Se alimentan de los tejidos del árbol y le debilitan. A veces pueden serle fatales. Se distinguen varios grupos: LAGARTAPELUDA
Síntomas. Unos hilos de seda corren entre las agujas o las hojas. Entre el follaje se observa un nido de aspecto esponjoso. Las agujas y las hojas están roídas. Remedios. Desde el momento en que se observen huellas de esta oruga, se pulverizarán insecticidas de contacto. TALADROS
Síntomas. Mariposas nocturnas que roen la corteza del tronco y de las ramas, perforándola y abriendo galerías ascendentes. En la entrada de la galería se observa un montoncito de aserrín. Presencia de orugas rojas o amarillas. Remedios. Podar las partes atacadas. Hundir un alambre en las galerías; el alambre puede ir envuelto con algodón empapado de sulfuro de carbono. Cerrar el orificio con resina cicatrizante. 

Enrrolladoras

ENROLLADORAS

 Síntomas. Están roídos los brotes tiernos, las flores, las yemas, las hojas. Unos hilos de seda rodean a las hojas y las enrollan en forma de cigarro puro. El estropicio se produce por la noche. A veces son invisibles las orugas.

 Remedios. En primavera, pulverizar insecticidas a base de paratión. 

GEOMETRAS

Síntomas. El follaje está roído, las yemas están perforadas. Se observan hilos de seda desde las hojas hasta el suelo, por donde bajan las orugas.

Remedios. A finales de invierno, utilizar productos aceitosos contra los huevos. En primavera, emplear insecticidas de síntesis a base de lindano o paratión

MINADORAS

Síntomas. Las hojas están atravesadas por galerías, el limbo está perforado. Las cavidades están rodeadas de granos negros. La asimilación clorofílica disminuye.

Remedios. Pulverizar insecticidas de fósforo orgánico.


 

HIPONOMEUTAS

Síntomas. Las hojas están aprisionadas por las telas. Numerosos hilos de seda se observan entre las hojas. En el árbol se puede encontrar un capullo. Las hojas caen. A veces se pueden encontrar orugas en el envés de las hojas. Remedios. Podar las ramas atacadas. Antes del desarrollo masivo, utilizar aceites amarillos. A mediados de primavera, en el momento de la muda de las orugas, utilizar insecticidas de contacto con fósforo orgánico. 

COCHINILLAS DIASPINAS

Y LECAPINAS

Las Cochinillas diaspinas son insectos inmóviles que viven en colonias sobre las hojas, frutos y ramas. Están protegidas por un escudo de unos .3 mm, de color marrón grisáceo o pardo oscuro. Las cochinillas lecaninas (entre 2 y 6 mm de largo) poseen un escudo propio para cada insecto. Son de forma circular, abombada.

Síntomas. Se observan numerosos bultitos en las hojas, las ramas y el tronco. Al levantar una de estas costras se descubre una cochinilla. Presencia de un melazo que quema la corteza. A menudo, un hongo negro, la fumagina, coloniza las partes cubiertas por la secreción de las cochinillas. El tronco se deforma, las hojas (o las agujas, en el caso de las coníferas) amarillean y caen. El árbol se debilita, la asimilación clorofílica disminuye.

Remedios. Limpiar las hojas y las ramas y ramitas con una esponja empapada en agua y alcohol. Podar y destruir las ramas invadidas. Dejar que las mariquitas se alimenten de las cochinillas. A finales de invierno y principios de primavera utilizar aceites de petróleo e insecticidas fosforados orgánicos para asfixiar a las cochinillas. A finales de primavera y principios de verano, pulverizar insecticidas fosforados orgánicos para destruir las larvas móviles. Pero la lucha es difícil, ya que las cochinillas están protegidas por su escudo. Cuidar de no quemar las hojas. Poner el bonsai apartado de los demás, para no contaminar el resto de la colección u otras plantas próximas. Atención a los vegetales frágiles: un tratamiento demasiado violento puede resultarles fatal. 

COCHINILLA,-HARINOSA-O-ALGODONOSA
 

Síntomas. Presencia de melazo sobre el que se desarrolla la fumagina. La asimilación clorofílica disminuye, y se constata una reducción de la actividad vegetativa y la aparición de escudos blancos, harinosos y móviles. Las hojas amarillean y caen. Remedios Desde los primeros síntomas, pulverizar insecticidas fosforados orgánicos. Tratamientos preventivos: Aceite de Invierno. Tratamientos curativos: Aceite de Verano; Metil clorpirifos; Metil pirimifos. Observaciones Destruir ramas y restos de poda. Observar si hay presencia de hormigas 

PULGONES

Pulgón verde, pulgón negro, pulgón de Agallas.

Pulgón verde

Síntomas. Los huevos hibernan sobre la corteza. En abril se pueden descubrir las larvas en los extremos de los brotes. Los pulgones, visibles a simple vista, colonizan los brotes tiernos, de cuya savia se alimentan. En las coníferas, las agujas se crispan: se deforman y adquieren manchas plateadas. Las agujas se secan y finalmente caen. Existe melazo, causa de la fumagina. El limbo, quemado por el melazo, amarillea. La fumagina puede desarrollarse sobre el limbo. El crecimiento del árbol se retrasa, aparecen zonas necrosadas. Si se trata del pulgón de las agallas, además aparecen estas formaciones en los brotes. El pulgón negro es portador de enfermedades víricas.

Remedios. Durante el riego, proyectar un chorro violento sobre el follaje para hacer caer a los pulgones. Utilizar insecticidas de origen vegetal (por contacto, ingestión o inhalación), insecticidas orgánicos clorados (por contacto, ingestión o inhalación), insecticidas orgánicos fosforados (por contacto o ingestión), o insecticidas orgánicos fosforados sistémicos. Para destruir los huevos de invierno del pulgón verde, fijados a la corteza de los árboles de exterior, efectuar un tratamiento preventivo (aceites amarillos) a finales de invierno, antes de la aparición de las hojas...Pulverizar a fondo las ramas y el tronco después de haberlos humedecido. Durante el período vegetativo tan pronto como aparezcan los pulgones sobre los brotes, efectuar 2 pulverizaciones de insecticida sobre todas las partes del árbol, afectadas o no, con 10 días de intervalo. Repetir las aplicaciones en caso necesario. Sise trata de los pulgones de las agallas, a finales de invierno pulverizar aceites amarillos de origen mineral. A principios de primavera utilizar insecticidas orgánicos dorados o fosforados.


PULGÓN LANIGERO

Síntomas. Se establece sobre las partes leñosas del árbol, tanto aéreas como subterráneas, y sus picaduras provocan la formación de agallas. Se pueden desarrollar hongos; el crecimiento se retarda.

Remedios. Eliminar las agallas y desinfectar las heridas con una solución cúprica. Aplicar luego mastic. En invierno, pulverizar aceites de brea. Al iniciarse el período vegetativo, utilizar aceites amarillos. Finalmente, pulverizar luego insecticidas.

Los nematodos

Los nematodos son unos gusanos que pican las raíces y perjudican con ello el crecimiento del árbol

Síntomas Los nematodos de quistes ocasionan podredumbres y provocan un importante desarrollo raicillas.

 Los nematodos de agallas provocan la formación de agallas. Éstas tienen forma de rosario, protegen a los gusanos y deforman las raíces.

Los nematodos ectoparásitos detienen el crecimiento, sus picaduras provocan un amarilleo del follaje desde la base hacia la copa del árbol., pueden ser transmisores de enfermedades víricas

 Los nematodos de las raíces construyen unos nudos que necrosan las raíces y las destruyen el follaje amarillea. Pueden aparecer hongos.

Remedios. Eliminar las hojas amarillas. Incorporar nematicidas a la tierra. Después de haber humedecido el árbol, vaporizar un caldo a base paratión. Los nematodos se desplazan por la, tierras húmedas cuya temperatura es de 15-20 ºC evitar la humedad excesiva del suelo. Tratamientos preventivos  Desinfección de suelos. Tratamientos curativos: Nemagon (DBPC); Feramifos; Dazomet; Foxin.

Trips

Trips Insectos Thysanópteros incluidos en un grupo compuesto por 5.000 especies los ejemplares adultos no superan 1,5mm de longitud, 

Localización y Órganos Afectados: En las zonas sombreadas de envés de las hojas o en el espacio de contacto entre el follaje y los frutos. Sus picaduras producen moteados, desecación y deformación en hojas y frutos, pudiendo provocar su caída. Trasmiten bacterias y virus. Tratamientos preventivos; Aceite de Invierno. Instalar Trampas cromatrópicas azules. Tratamientos Curativos Acrinatrin; Formetanato; Metiocarb. Observaciones Extremar la ventilación se los árboles y reducir la humedad ambiental Destruir ramas y restos de poda. Eliminar las malas hierbas del entorno    

Acaricidas

Acaricidas

La araña roja es un acaro que ataca a los árboles y plantas en general, con tiempo seco y temperatura muy alta y no aparece con humedad y temperatura baja.

Se nota la aparición por el color amarillento de las hojas que parece como si fueran a secarse y empiezan a caer y también por una ligera telaraña que puede llegar a cubrir todo el árbol o planta. La araña es diminuta, pero puede verse colocando un papel blanco debajo del árbol y golpeando suavemente veremos unos puntitos rojos que se mueven sobre la hoja de papel.

Sus efectos son fulminantes y desbastadores si la invasión es numerosa puede llegar a producir la muerte del árbol si no se combate a tiempo.

Tratar los ácaros siempre con un acaricida específico y repetir la fumigación exactamente a los cuatro días, porque la araña roja es muy resistente y siempre se salvan algunos individuos y estos quedan vacunados contra este producto acaricida, pero a los cuatro

Días todavía no lo están y puede ser muy eficaz este segundo tratamiento, pero hay que seguir vigilando y si vuelve a rebrotar la invasión, tenemos que usar otro acaricida de formula diferente, es decir de diferente producto activo, no diferente marca que pueda estar construido por el mismo producto activo, ya que esta segunda invasión estará producida por ácaros que han sobrevivido a los primeros tratamientos, por lo cual están inmunizados al primer producto. Dicofol, acaricida especifico Tetrafidsn son dos productos activos que aparecen en el mercado juntos al 16% y 6% respectivamente y se comercializan con varias marcas, por eso es importante fijarse en la fórmula del producto. 

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